Dublín, la capital de Irlanda, es elegida año tras año como uno de los mejores destinos para realizar viajes escolares y de fin de curso de colegios de toda Europa.
Cuenta con una historia y cultura realmente interesante, siendo un país de ambiente cálido y acogedor. Además, sus monumentos son conocidos y reconocidos en todo el mundo.
Si lo que buscas es un destino que ofrezca el equilibrio perfecto entre buen ambiente, una rica historia, grandes zonas verdes y mucha diversión para todos, desde luego no has podido encontrar mejor sitio que Dublín.
Viaje escolar o viaje de fin de curso a Dublín
¿Por qué elegir Dublín para viajes escolares y de fin de curso?
La primera razón por la que Dublín es un lugar fantástico para un viaje de fin de curso es su cultura. La gran riqueza cultural con la que cuenta es una de las razones de peso de venir aquí en un viaje escolar.
Cuenta con fantásticos museos nacionales, además de grandes instituciones educativas como el reconocido Trinity College. Irlanda en general, y Dublín en particular, cuenta con una rica tradición literaria que ha incluido a grandes nombres en la historia como Oscar Wilde, Bram Stoker, James Joyce, Samuel Beckett, W.B. Yeats o George Bernard Shaw.
Otra muy buena razón para pensar en Dublín como destino de tu viaje escolar en la variedad de actividades que ofrece. La combinación de naturaleza salvaje con historia, cultura y ocio en general, la convierten en una ciudad completamente apasionante de descubrir y vivir.
La ciudad ya está acostumbrada a recibir, no sólo turismo, sino a grandes grupos de visitantes, sea cual sea su naturaleza, así que se ha adaptado a ellos. El turismo educativo es una realidad en Dublín y descubrirás como el transporte es puntual y sencillo, es una ciudad muy segura y toda su infraestructura es sólida; desde hospedaje hasta servicios especializados en este tipo de turismo y viaje.
Cuándo viajar a Dublín para tu viaje escolar o de fin de curso
Debemos decir que Dublín es una ciudad que, en general, cuenta con un tiempo algo impredecible. No es la ciudad más soleada de Europa, pero eso no le quita ni un ápice de su encanto, de hecho, le añade.
Las lluvias son frecuentes aunque no se extienden mucho en el tiempo y pueden caer de forma intermitente. Si quieres evitar, en la medida de lo posible, el mal tiempo, entonces debes venir en los meses más cálidos, entre primavera y verano.
Las temperaturas son suaves y las precipitaciones bajan, aunque nunca desaparecen. Aunque una de las razones más importantes para visitar Dublín durante estos meses son las horas de sol de las que disfrutamos.
Vas a poder notar una gran diferencia entre el sol de verano, anocheciendo a más de las 21:30 a finales de junio, y el de invierno, cuando puede ser de noche a algo más de las 17:00. Mientras hay sol, hay vida y eso lo notas en las calles de Dublín.
Las mejores actividades para tu viaje escolar o viaje de fin de curso a Dublín
Descubrir el Trinity College y el libro de Kells
El Trinity College es la universidad más prestigiosa de toda Irlanda. Pasear por su campus es un verdadero regalo para los sentidos, con impresionantes edificios que llevan en pie desde finales del siglo XVI.
En uno de estos edificios se encuentra el que es uno de los grandes símbolos del país; el Libro de Kells. Este es un manuscrito católico del siglo IX de una enorme importancia cultural e histórica. En ese mismo edificio se encuentra la famosísima Old Library y el Long Room, una de las bibliotecas más bonitas del mundo.
Sin lugar a dudas, la visita a las instalaciones del Trinity College es una de las paradas más importantes y significativas que haréis en vuestro viaje de fin de curso en Dublín.
Centro histórico de Dublín y principales monumentos
Nos adentramos ahora en el corazón de la ciudad, vamos a recorrer sus calles más céntricas buscando los monumentos más representativos de Dublín, e incluso de toda Irlanda.
El centro de la ciudad es muy cómodo para hacerlo caminando, tiene una distancia que no es excesiva para caminar con un grupo de niños y niñas.
Tal y como decíamos el centro de la capital irlandesa tiene un tamaño abarcable donde es posible conocer sus atractivos más destacables en un paseo de paseando de unas unas horas sin necesidad de transporte público.
En esta ruta por el centro de la ciudad, dando un tranquilo paseo, además de descubrir el maravilloso ambiente de la ciudad, veremos grandes monumentos como Spire, la que se considera la escultura más alta del mundo. Se trata de una aguja gigante de 120 metros de altura.
Luego llegamos al río Liffey y nos encontramos con el puente más popular y querido por los locales; el puente de Ha'Penny. Y de ahí al impresionante Castillo de Dublín no hay más que un corto paseo. Es una auténtica maravilla de la arquitectura y una foto aquí es el recuerdo perfecto de tu viaje escolar a Dublín.
Pero no podemos dejar atrás otros lugares como el Ayuntamiento y, por supuesto, el bullicioso y siempre dinámico barrio de Temple Bar. Imagina tener un bar tan conocido y popular que acabe dando nombre a todo un barrio. Así es el Temple Bar, todo un símbolo nacional, con su interesante historia y su inconfundible fachada roja.
No podemos olvidarnos de pasear por Grafton Street, una de las arterias principales de Dublín, que siempre tiene mucha vida, especialmente los viernes y sábado, y no faltan la música, los bailes y mucho bullicio entre sus numerosas tiendas y puestos de flores.
Museos importantes en Dublín
No podemos dejar atrás algunos de los museos más importantes y representativos de la ciudad de Dublín. Para poder entender bien toda su cultura e historia, es necesario navegar entre sus raíces.
El Museo Dublinia es nuestra primera parada, ya que se centra en el pasado de la ciudad, en sus verdaderas raíces históricas. Es un museo fantástico que utiliza la curiosidad y la diversión para enseñar historia local y nacional.
Lo descubriréis todo sobre los vikingos a lo largo de sus tres grandes pisos, en los que hay repartidos puestos interactivos y muchos juegos. Además, el museo está a escasos metros de otro de los lugares de interés de Dublín; la Catedral de San Patricio.
Nuestra siguiente parada es el Museo EPIC, en el que se explica la historia de las migraciones irlandesas y que está pensado para un público, principalmente infantil. Para comprender el presente hay que conocer el pasado, y por esta razón lo explican todo de forma tan detallada y didáctica.
Durante unas dos horas podréis conocer toda la historia reciente de la migración irlandesa, explicada con recursos interactivos y muchos juegos.
La última parada de nuestra ruta de los mejores museos, ideal para tu viaje de fin de curso por Dublín, nos lleva hasta el Museo Leprechaun. Este es un pequeño centro que se centra en los famosos, y algo traviesos, gnomos de la suerte.
Estos pequeños habitantes del bosque, caminan entre nosotros desde la época de los Celtas, y su historia es contada a través de doce zonas dentro del museo.
Phoenix Park
Uno de los parques urbanos más grandes de toda Europa se encuentra aquí, muy cerca del centro histórico de Dublín. Es uno de los pulmones más importantes de la ciudad, y necesitaríais algo más de un día completo para poder verlo todo, ya que cuenta con unas dimensiones de algo más de 710 hectáreas.
Zonas verdes inmensas donde descansar o hacer un picnic todos juntos. Además, dentro del parque encontrarás el Zoo de Dublín y el conocido como People's Garden, un rincón enorme ajardinado que es el más popular de todo el parque. Y hablando de hacer cosas populares, una gran idea es recorrer el parque en bicicleta, una actividad fantástica para hacer en grupo.